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Prevención De Conductas
Antisociales Quiero Ser Rey Por: Yorik Rafael Piña F. |
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Tiene
Problemas Con Su Hijo o Hija? ¿No tiene hábito de estudio? ¿No le va bien en la
escuela? ¿Tienen actitudes
beligerantes ante sus preguntas o reclamos? ¿Parecen retraídos o
deprimidos? ¿No sabe qué hacer? Llámenos al: 809-535-5999 o
al 809-771-0876 ¡Le ayudaremos! |
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Hace algún tiempo, en un famoso programa de televisión que produce un
sacerdote cubano, se presentó un niño, entre 12 y 13 años, del que su madre se
quejaba de la conducta inadecuada que presentaba y pedía ayuda al sacerdote.
Fue notorio para los presentes y los televidentes que el niño llevaba consigo
alrededor de 5 cachuchas colocadas, cuidadosamente, en su cabeza. Era,
definitivamente, un caos en el estudio de televisión. No escuchaba, ni
siquiera, al anfitrión del programa. No respetaba la investidura del ministro
de Dios. Lo vimos saltar el sofá, dispuesto para los invitados, más de una
vez. Termina el tiempo definido por la producción del programa para los
primeros invitados y no se pudo lograr nada con el muchacho de las 5
cachuchas. Otro niño, en una situación similar a la anterior, acompañado de su
madre, es el nuevo invitado al famoso programa de televisión. La madre de
este otro cuenta sus penurias. Al hacerlo llora… su vástago hace lo propio.
Es el momento en que, el niño de las 5 cachuchas, lanza una de sus gorras al
que llora con su madre. Quiso ser solidario con el dolor de su
congénere. El productor del programa
le expresa: “Tú pareces demostrar tu
afecto y solidaridad regalando tus cachuchas”. El productor retoma el diálogo con el chico de las cachuchas y le
pregunta ¿Qué quieres ser cuando seas grande? El niño contesta “Quiero ser
rey” y ¿Por qué quieres ser rey?, inquiere el sacerdote. El niño, mirando
fijamente al productor y sacerdote afirma: “porque al rey todos le escuchan”. Un estudio realizado en el Centro De Privación de Libertad para
Adolescentes en Najayo, hace 2 años, arrojó que uno de los cinco abusos que
podrían ser responsables de la generación de conductas antisociales en niños,
niñas y adolescentes es la privación del derecho a expresarse. El 75% de los
internos en el Centro confesó que sus padres o tutores no les permitían
expresar sus opiniones. Es una conducta muy generalizada entre los padres de todas las épocas
entender, en algunos casos, que sus hijos son una especie de adultos pequeños
cuando se necesita que carguen agua, hagan compras, caminen kilómetros en
diligencias de sus progenitores. Cuando no les conviene o no están de humor,
entonces sus hijos son como pequeños esclavos, una especie de tarados que “no
pueden ir a la playa porque es muy lejos y vamos a llegar tarde”. “Tienen que
entender que son niños”. “No pueden igualarse a nosotros”. Cuando los niños, niñas y adolescentes sienten que están siendo tratados
injustamente por un régimen que los abusa, que les conculca sus derechos; en
algunos casos no expresan sus pareceres a los padres y sufren callados sin
comentarlo, por el momento a nadie; ni siquiera a un familiar cercano. En
otros casos, tratan de razonar con sus padres sobre las situaciones que ellos
consideran deben reflexionarse y lo que reciben es un gran bochorno y
expresiones como “los niños hablan cuando las gallinas mean”. Los jóvenes organizados en pandillas y bandas de adolescentes que
atracan, violan y consumen drogas narcóticas estarán muy gustosos de escuchar
a sus hijos y hacer las “recomendaciones” de lugar para que vivan “una vida
más feliz” fuera del radio de acción de sus padres. ¡Escuchemos a nuestros hijos!. Es un derecho que les asiste. Conculcar
sus derechos es abusar de ellos! El autor es psicólogo clínico |
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